Huella mínima en ecosistemas frágiles
Las dunas fijan arenas y albergan plantas valientes. Salir del sendero abre heridas que tardan años en cerrar. Pisa roca estable, evita nidos y charcas, y no retires madera muerta: protege insectos y aves. Recoge tus residuos, también colillas ajenas, y reduce envases. Silencia música, deja que gobiernen brisa y gaviotas. Fotografiar sin invadir, observar sin tocar, y ceder paso a ganados locales hacen del camino un pacto. Menos impacto, más belleza disponible para quienes vendrán después.